Enemigos al volante

Nora Torres / Aviso Oportuno
miércoles 14 de julio del 2010

Existen ciertos factores que ponen en riesgo la integridad del conductor y los pasajeros de un auto. Algunos dependen directamente de él y otros salen de su control por más precavido que sea.

Conducir un vehículo puede ser una experiencia agradable y hasta relajante o, en el peor de los casos, convertirse en un hecho trágico. Aunque la mayor parte de la responsabilidad recae en quien está detrás del volante, existen circunstancias externas que ponen en peligro a todos los pasajeros*:

Estrés

En una ciudad como la nuestra es casi imposible mantener la calma al conducir; el ruido, el exceso de tráfico y los plantones son quizá los principales detonantes. Sin embargo, nunca deben ser lo suficientemente importantes como para llevarte a perder el control; podrías terminar enfrascado en una discusión con otro automovilista, dañar tu coche o sufrir un accidente de consideración.

Fatiga

Es la causa del 30% de los accidentes en carretera ya que, al final del recorrido, la atención tiende a relajarse. Debido a la concentración requerida y a la postura fija impuesta, la conducción es una actividad física plena.

En un trayecto de cuatro horas, se contabilizan hasta 30 minutos de disminución de la vigilancia. Los periodos de riesgo se sitúan entre las 13:00 y las 16:00 horas y entre las 3:00 y las 6:00.

Según un estudio realizado recientemente por un grupo de investigadores australianos, la falta de sueño puede ser tan perjudicial para las facultades psicomotoras del organismo como el exceso de alcohol. El documento establece que 17 horas sin dormir provocan consecuencias equivalentes a las ocasionadas por una concentración de alcohol de 0.05% en la sangre (cantidad máxima permitida en países occidentales).

Velocidad

Especialistas en la materia aseguran que éste es el principal factor de riesgo entre los jóvenes porque “te enteras muy tarde que ibas demasiado rápido”. Además, conducir a exceso de velocidad no sólo aumenta la frecuencia sino la gravedad de los accidentes de tráfico.

Chocar frontalmente a 40 km/hr contra otro vehículo u objeto equivale a caer de un cuarto piso

La mayoría de los accidentes por exceso de velocidad suceden en los tramos rectos y en las vías rápidas. Los accidentes en las curvas suceden por utilizar una velocidad inadecuada, no necesariamente excesiva.

Conforme al Reglamento de Tránsito del Distrito Federal, la velocidad máxima para las vialidades primarias (avenidas, ejes viales, calzadas) es de 70 kilómetros por hora, salvo en las vías rápidas (Periférico, Viaducto y Circuito Interior) donde se permite circular a un máximo de 80 kilómetros por hora.

Alcohol

En un estudio, se observó que los efectos del alcohol sobre los conductores incrementan hasta 10 veces el riesgo de que ocurra un accidente de tráfico con lesiones graves debido a que produce una depresión en el sistema nervioso central, haciendo que tanto la función psicomotora (coordinación de los movimientos) como la percepción sensorial (vista y sonido) se deterioran.

  • 0.8 g/l. Dificultad para tomar decisiones; la coordinación y la sincronización de los gestos dejan de estar bajo control.
  • Entre 0.3 y 0.5 g/l. Empieza la sensación de euforia: el conductor asume riesgos que en otras circunstancias no hubiera tomado. Además, se presentan ligeras alteraciones en la percepción como falsa valoración de las distancias y visión menos clara en los laterales.  
  • Entre 0.5 y 0.8 g/l. Tiempos de reacción más largos; el conductor tiene dificultades para ver a los peatones que cruzan o que llegan desde calles cercanas.

Según la OMS, el 80% de los accidentes viales son causados por errores humanos

Carreteras en mal estado

El 10% de los percances carreteros es causado por hoyos y baches sobre el pavimento. Debido a este tipo de desperfectos, el piloto puede perder el control sobre el auto, salirse de su carril y chocar contra algún muro u otro vehículo.

Clima

Cuando las condiciones meteorológicas son adversas, la velocidad cobra un papel aún más relevante, sobre todo cuando hay granizo, lluvia, neblina o nieve.

Cuando graniza, el 52% de los conductores implicados en accidentes ha cometido una infracción de velocidad, es decir, circulaba sin adecuarse a las circunstancias, al igual que ocurre cuando llueve: el 24% de los accidentes ocurren por ir a una velocidad inadecuada.

Otros distractores

  • Música a volumen alto
  • Maquillarse o verse al espejo
  • Hablar por teléfono
  • Buscar objetos dentro del auto
  • Voltear al asiento trasero
  • Frenar con brusquedad
  • Estacionarse en doble fila

* Con información del libro El buen camino. Renault y la seguridad y del Instituto Nacional de Salud Pública.

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