El hablar de un clima laboral involucra diversos aspectos que van desde el ambiente físico hasta el humano. En esta ocasión les platicaré acerca del clima laboral desde la perspectiva humana y de lo que las áreas correspondientes de cada empresa, deben de hacer para mantener este aspecto en un nivel que apoye la productividad.
El hablar de un clima laboral involucra diversos aspectos que van desde el ambiente físico hasta el humano. En esta ocasión les platicaré acerca del clima laboral desde la perspectiva humana y de lo que las áreas correspondientes de cada empresa, deben de hacer para mantener este aspecto en un nivel que apoye la productividad.
Pero antes de hablar sobre ese tema, hay que definir exactamente a lo que nos referimos cuando queremos hablar del clima laboral desde la perspectiva humana. Es el ambiente que se percibe dentro de la empresa, lo que se respira en ella; y tiene que ver con el conjunto de sentimientos y emociones favorables y desfavorables con la cual los empleados valoran su trabajo.
Si una empresa tiene un clima favorable, esto repercute en una mayor calidad de la vida del personal y como consecuencia, afecta directamente en los productos o servicios que ofrece la empresa. En este punto, es donde se puede destacar que las percepciones sobre el clima organizacional, son un elemento clave del comportamiento de nuestros colaboradores en el trabajo; mientras que un buen clima, ayuda a las empresas en el cumplimiento de sus objetivos. En cambio, un mal clima destruye el ambiente de trabajo provocando situaciones en las que reina el conflicto y la falta de coordinación.
Si tomamos en cuenta que en México seis de cada 10 mexicanos valoran más el ambiente laboral que la obtención de un salario alto y que la lealtad de un empleado tiene que ver básicamente con su compromiso con la empresa, podemos darnos cuenta que las empresas deben contar con procesos determinados a erradicar la insatisfacción en sus colaboradores y lograrlo es como plantar una semilla, que para hacerla crecer es necesario regarla y cuidarla constantemente.
De acuerdo a Randstad México, existen una serie de puntos imprescindibles para que el clima laboral sea positivo, si alguno de estos puntos se tambalea, el clima y la productividad se pueden ver inmediatamente afectados:
INDEPENDENCIA: Cada persona de la organización debe tener una autonomía individual, en el sentido de poder tomar sus propias decisiones, en definitiva, ser su “propio jefe”. Autonomía que hace sentirse lo suficientemente capaz y responsable para realizar el trabajo que le corresponde, bajo cierta dirección.
OBJETIVOS CLAROS: Los objetivos siempre deben ser comunicados y explicados, el empleado debe entender perfectamente qué se espera de la realización de su trabajo, así el grado de errores será menor ya que no habrá espacio para suposiciones como resultado de que todo estará claramente definido y delimitado.
APOYO Y ENTENDIMIENTO: El liderazgo no solo debe proporcionar dirección, sino confianza, afecto, apoyo y consideración con su equipo. Cuando un colaborador se siente apoyado la calidad de su trabajo y la relación con sus compañeros de trabajo es mucho mejor que si se respira tensión y miedo cada vez que se acerca un superior o se tienen que entregar resultados.
RECONOCIMIENTO: El no verse estancado en algo monótono hace que la productividad y satisfacción personal aumenten, es por eso que es importante reconocer el trabajo de nuestros colaboradores festejando sus logros mediante la asignación de retos mayores que les permita tener la percepción de un crecimiento laboral, que tras un cúmulo de éxitos logrados realmente pueda resultar en nuevas oportunidades laborales dentro de la empresa.
El puesto de trabajo debe estar vivo, es decir, debe aportar un crecimiento personal por medio de la aportación de nuevos conocimiento y métodos.
Una forma efectiva de reconocimiento es la capacitación, las empresas, en la medida de sus posibilidades, deben contar con programas de formación, con el fin de profesionalizar a sus trabajadores y potenciar su capital intelectual. Siempre con la clara idea de que la formación supone una inversión, no un gasto.
COMFORT EN LUGAR DE TRABAJO: El clima laboral también se relaciona estrechamente con el espacio físico de trabajo, así como con los hábitos de la organización, limpieza y confort que se puedan tener, por lo que es importante que los lugares de trabajo sean accesibles, iluminados, ventilados, entre otras muchas características que lo hagan un lugar digno para el desempeño de las diferentes funciones de los empleados.
RESPETO A LA VIDA PERSONAL: La conciliación del trabajo con la vida personal de los colaboradores es imprescindible para desarrollar un buen clima laboral. Hoy en día vemos muchas empresas que han implementado modalidades o políticas de trabajo que ayudan a los empleados a dedicar tiempo a su vida personal (horarios flexibles, hacer coincidir horarios de trabajo con horarios de colegios, posibilidades de hacer medias jornadas de trabajo, el trabajo desde casa o en algunos casos el subsidio de servicios de guardería, entre otros.).
Finalmente, la regla más importante: Siempre medir el clima laboral a fin de tener la directriz que permite el establecimiento de medidas eficaces para el logro de un “Buen Clima Laboral”
FUENTE: Randstad México